La evolución del lateral

El fútbol es un juego en constante movimiento. En contra de la corriente que defiende que "está todo inventado" os invito a ...



El fútbol es un juego en constante movimiento. En contra de la corriente que defiende que "está todo inventado" os invito a que echéis la vista atrás en el tiempo y comparéis el fútbol actual con el de hace 10, 20 o 30 años. Evidentemente el deporte es el mismo, pero los matices son distintos. Es algo normal en un deporte que tiene poco más de un siglo de vida.

Hace unos días, haciendo limpieza en el trastero de mi casa, me encontré con álbumes de cromos de la Primera División española de los años 80 y 90. Además de volver a sentirme como un niño al recordar a mis "viejos" ídolos me llamó poderosamente la atención el perfil de futbolistas que actuaban de laterales en los clubs punteros de aquella época. Los nostálgicos seguro que se acuerdan de los nombres de Arias y Quique Sánchez Flores (Valencia), Chendo y Solana (Real Madrid), Tomás Reñones y Juan Carlos (Atlético de Madrid), Larrainzar y Larrazabal (Athletic de Bilbao)... Podría nombrar a muchos más jugadores que actuaban en los carriles de sus equipos y que no diferían mucho respecto a las cualidades con los anteriormente citados. Y es que las características del lateral tipo de aquella época era similar en todos los casos: futbolistas encargados de defender su parcela y evitar las progresiones del equipo rival por su banda. Solían ser futbolistas fuertes, contundentes y que no se complicaban mucho la vida. Formaban parte de una línea de 4 que pocas veces rompían a lo largo de un partido, salvo en los saques de banda que ellos mismos ejecutaban en zona de 3/4. En aquellos años se resumía la profesión de los laterales en dos palabras: sacador (de banda) y defensa.

Con el paso de los años el perfil del lateral ha ido cambiando hasta lo que conocemos hoy en día. El juego ha evolucionado de tal forma que los entrenadores nos hemos dado cuenta de que los desequilibrios más grandes que se pueden buscar sin temor a una represalia (contraataque) se producen en las bandas. La tendencia a "interiorizar" a los extintos extremos ha provocado que la zona más próxima a la línea de banda haya sido concebida como un territorio vacío de poder. Ahí es donde entra en juego el lateral del fútbol moderno.

Sólo es necesario echar un vistazo a las necesidades que tienen las direcciones deportivas de cualquier equipo hoy en día. Los laterales han dejado de tener un papel secundario en la creación o en la construcción del juego y ahora tienen una incidencia tremenda en campo rival. Ya no se buscan laterales propiamente dichos, sino futbolistas con un buen pie, con una alta capacidad de asociación, amplios y sobre todo muy profundos, capaces de incorporarse una y otra vez para ayudar a su equipo a nivel ofensivo. El lateral del 2018 tiene más exigencias que el de los años 80 porque, al margen de lo que os acabo de contar, el lateral debe seguir defendiendo, y esto parece que se nos ha olvidado a los entrenadores y a los aficionados.

Hace aproximadamente un año compartí café y charla con un lateral internacional absoluto con España. El futbolista en cuestión, ganador de títulos nacionales e internacionales, me contaba como uno de sus últimos entrenadores le "obligaba" a jugar la mayor parte del tiempo en campo rival, participando activamente, no sólo en la creación, sino también en la fase de finalización de su equipo. Este jugador, que "viene de vuelta", debatió con su entrenador sobre la idoneidad de tan arriesgada apuesta, pues los centrales del equipo tenían grandes carencias en las vigilancias ofensivas. Ante este hándicap y con la premisa de la incorporación de los dos laterales, el entrenador en cuestión creyó tener la respuesta obligando al mediocentro de turno a ocupar la zona del lateral del carril en el que se perdía el balón. En el minuto 30 de partido el MC no podía con los pantalones.

Con esto no quiero criticar a ningún entrenador (nunca lo hice y nunca lo haré) pero creo que no debemos de perder la perspectiva y debemos de echar la vista atrás para encontrar la respuesta. Al menos yo lo pienso así. Entre todos hemos logrado que el lateral tipo de hoy sea un futbolista más completo que el de hace años, pero señoras y señores, los laterales siguen perteneciendo a la línea defensiva y su principal obligación es defender. Lo digo porque parece que ahora se valora más que el lateral ponga dos centros buenos que de que sea capaz de abortar una y otra vez los ataques del equipo rival por su flanco.


Si tu equipo tiene el 75% de la posesión del balón en los partidos es normal que los laterales asuman el rol de extremos y aprovechen los espacios generados por los jugadores de dentro. Pero amig@s, hay muy pocos equipos en el mundo capaces de llevar la iniciativa con tanta superioridad sobre el rival. Quizás sólo estemos ante una moda o una consecuencia del manido juego de posición que la mayoría de entrenadores tratamos de imitar. El tiempo nos lo dirá.

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